PAUTAS DE MANEJO

29.01.2010

Al igual que en otros cultivos la producción de maíz para silaje requiere de una planificación adecuada y un seguimiento de ciertas pautas de manejo para obtener como producto final un forraje de calidad. Las variables que determinan la obtención de un producto final de buen valor nutricional, no solo comienzan en la confección del silo sino que se inician desde la siembra del cultivo. Variables como sistema de siembra, híbrido a sembrar, la densidad de siembra, la fertilización, el momento de cosecha y el manejo durante el almacenamiento, son algunas de las variables que afectaran la calidad final del silaje de maíz.

 

Elección del hibrido

El hibrido de maíz seleccionado determinará las siguientes variables que hacen al producto final:

* rendimiento total (materia seca producida)
* rendimiento en grano (índice de cosecha)
* digestibilidad del silaje (aprovechamiento por parte del animal)

Al momento de la elección de un hibrido deberá tenerse en cuenta cual es el ciclo (corto, intermedio, largo) y el tipo de germoplasma a utilizar (templados, tropicales, templados x tropicales) para lograr los máximos rendimientos en cada ambiente. Existirán diferencias entre los niveles de fibra versus grano que aporta cada genotipo. El aporte energético y el valor nutricional del silaje es resultado de una sumatoria de variables y tanto el aporte de grano de alto valor energético como de fibra altamente digestible son deseables.

 

La planta ideal

El híbrido ideal para silaje debería contemplar la alta producción de forraje de calidad, al menos 40-50% de grano a la cosecha, que la planta se conserve verde en el momento del corte, que la fracción tallo+hojas sea muy digestible y que la planta sea resistente a algunas enfermedades, principalmente fúngicas.

 

Fecha de siembra

Al igual que para el maíz que se destina a la cosecha de grano seco, el maíz para silaje puede sembrarse tanto en fechas de primera (septiembre para Pampa húmeda, diciembre para NOA/NEA) como en fechas de segunda con las consecuencias que esto trae aparejado. Rotaciones o impedimentos climáticos pueden hacer que el productor se vuelque a siembras de segunda. Las siembras de segunda pueden utilizarse para diversificar riesgo y aliviar la operatoria de cosecha y confección del silo ya sea esta por administración o a través de contratista.

 

Densidad de plantas

La densidad de siembra junto con la fecha de siembra y la distancia entre surco juegan un rol muy importante en como se verá afectada la estructura de la planta lograda (porte, nivel de lignificación, etc.). Estas variables determinan en gran medida la calidad de la materia prima con la cual se confeccionara el silo. Las recomendaciones generales son de incrementar las densidades entre un 10-15% por sobre la recomendada para maíces con destino de cosecha de grano seco.

 

Fertilización

Niveles de fertilidad óptimos son los que permitirán maximizar los rendimientos. Para ellos es preciso determinar la disponibilidad de nutrientes inicial y corregir con aplicaciones de fertilizantes de ser necesario. Al momento de determinar los niveles a aplicar debe tenerse en cuenta:

* rendimiento objetivo
* momento de aplicación
* tipo de suelo
* la fuente de nutriente

 

Control de malezas

Las malezas no solo compiten con el cultivo por recursos esenciales como son el agua y los nutrientes sino que también pueden afectar la calidad del silaje al ser incorporadas en el mismo.

Un control de malezas adecuado maximizará los rendimientos y facilitara la cosecha del cultivo. Es importante realizar las aplicaciones preemergentes convencionales para partir de una cama de siembra limpia. En el caso de lotes con alta incidencia de malezas será necesario seleccionar híbridos que cuenten con tecnología de resistencia a herbicidas (LibertyLink®, Clearfield®, Roundup Ready 2®) las cuales permiten realizar aplicaciones post-emergentes de cobertura total con un excelente control de malezas tanto latifoliadas como de gramíneas.

 

Momento de cosecha

El momento de cosecha afecta la calidad del producto final, debido a que afectara el contenido de materia seca y la digestibilidad de la misma. La “línea de leche” medida en el grano, puede ser utilizado como un buen indicador para determinar el momento óptimo de cosecha. Esta línea marca la proporción de la fase sólida versus la liquida en el grano y desciende desde la punta del grano hacia la base del mismo a medida que el cultivo avanza en su madurez. El momento óptimo para cosechar el cultivo de maíz estaría determinado por una línea de leche que se ubica en la mitad del grano o a un tercio de la base (1/2 a 2/3 línea de leche)



Fuente: Dr. Bob Nielsen (Purdue University)

 

Cosecha del cultivo

La planificación de cosecha debería realizarse pensando en poder cosechar el material y confeccionar el silo en un mismo día. Esto permitirá realizar una buena compactación y tapado para exponer el material procesado al aire la menor cantidad de tiempo posible, logrando llegar a la fase anaeróbica de la fermentación rapidamente. La altura de corte y el tamaño de picado son los ajustes más importantes a realizar y ambas variables afectaran la calidad del producto final.

 

Altura de corte

La altura de corte afectará la composición del silaje y los niveles de producción de materia seca. Al aumentar la altura de corte la proporción de grano respecto a al componente tallo+hojas será a favor del primero y la calidad del silaje se incrementará. Sin embargo, esto ira en detrimento del nivel de producción de materia seca por unidad de superficie. Estudios realizados en la EEA Rafaela determinaron que, por cada centímetro de aumento en la altura de corte por encima de 15 cm. del suelo, se pierden 130 Kg. de MS/ha. En la Figura 1 se muestran los resultados de producción de materia seca por hectárea, composición de la planta y calidad de los silajes, según distintas alturas de corte. Un factor a considerar, es que la primera hoja y la porción basal del tallo están muy contaminadas con tierra y cosechando esa porción de la planta estaremos incorporando tierra al silo, con el riesgo de favorecer una fermentación indeseable del tipo butírica. (Fuente: Forrajes conservados de alta calidad y aspectos relacionados al manejo nutricional. INTA PRECOP II)

* Tamaño de picado El tamaño de partícula del material cosechado es un factor que afecta el ensilado, ya que cuando las partículas se pican más fino (6-12 mm) se acomodan mejor, eliminando una mayor cantidad de oxígeno en comparación con trozados más gruesos. Cuando se trabaja con un material con bajo contenido de materia seca, el tamaño de picado reduce su importancia.

 

Se define como correcto, un picado aprox a los 1,5 cm, con el grano bien partido, que tenga entre un 7 y 12% de particulas de mas de 2,5 cm pero nunca mayor a 8-10cm. Cuando los tamaños de partícula tienen menos de 8 mm, la tasa de pasaje a nivel ruminal es muy alta pudiendo ocasionar falta de eficiencia en el aprovechamiento de los nutrientes. Cuando en epocas de escasez los animales llegan a comer solo silaje, si no cuentan con fibra efectiva (tamaños de particulas mayores a los 2,5 cm), pueden presentar problemas de acidosis. Por otra parte no es bueno que existan pedazos de forraje que excedan los 8-10 cm, ya que se puede llegar a ver un efecto de elección por parte de los animales en los comederos.

Evaluación del tamaño de picado:

 

 

Almacenamiento

Finalizada la compactación es muy importante aislar el silaje colocando una cubierta plástica. La misma deberá ser controlada periódicamente con el objetivo de realizar ajustes o reparaciones en caso de producirse roturas. Es muy importante también evitar la pérdida por efluentes.

 

Suministro

La recomendación general es de solo extraer del silo la cantidad de material que será utilizado cada día y una vez finalizada la extracción tapar nuevamente el extremo del silo que se ha abierto. Esta técnica minimiza las pérdidas. Sin embargo, el uso del alambre eléctrico ha perfeccionado la técnica del autoconsumo, la cual resulta en una técnica muy poco costosa ya que elimina la estructura de los comederos. De optarse por el autoconsumo, un factor a tener en cuenta son las dimensiones del silo. El mismo deberá tener un frente que permita el fácil acceso de varios animales en simultáneo.

Una planificación adecuada y el seguimiento de ciertas pautas de manejo asegurarán la maximización del rendimiento de la materia prima (cultivo de maíz) una adecuada cosecha de la misma y finalmente un proceso de confección correcto del silo, el cual permitirá la conservación de un forraje de calidad.

 



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