EL SILAJE COMO ALIMENTO PARA EL GANADO

29.01.2010

El silaje de maíz es un forraje de alta calidad. Su valor energético como componente de una ración permite cubrir las elevadas necesidades de los vacunos en crecimiento o de novillos en terminación o de vacas lecheras en producción.

Constituye un alimento de elevada digestibilidad por su alto contenido en azúcares y niveles medios de fibra. Su mayor problema es la escasa cantidad de proteínas. Cuando se lo utiliza como única fuente de alimento se le debe adicionar suplementación mineral y vitamina A.

En la figura 1 se presenta una comparación de la composición química y de los niveles de energía que aporta un silaje de maíz en relación a otros forrajes ya sea en pie o conservados.

 

Aditivos nitrogenados y minerales

El silaje de maíz es un alimento de alto valor energético, pero pobre en minerales y elementos nitrogenados digestibles. El agregado de minerales puede realizarse directamente en los comederos. En cambio, es factible mejorar el aporte de nitrógeno incorporando urea en la masa ensilada durante el llenado del silo. Numerosos ensayos han demostrado una mejora en el consumo y el consiguiente aumento en la producción de leche. Se recomienda utilizar una dosis máxima de 12 gramos de urea por kilogramo de materia seca o 3,6 kilogramos por tonelada de forraje fresco, disuelta en agua, aplicándola con rociadores a medida que se va llenando el silo. Este método permite lograr una distribución muy homogénea.

Los minerales no son abundantes en el silaje de maíz. Existen riesgos de carencias cuando se lo utiliza como único componente de la ración ya que es pobre en algunos elementos, especialmente, calcio, cobre y zinc.

Figura 1: Composición química comparativa de diferentes forrajes.


 



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