COSECHA DE MAÍZ - 7 PUNTOS CLAVES
Para obtener un silaje de calidad es necesario realizar un manejo durante la cosecha y confección del silo para minimizar la cantidad de oxígeno en el silaje para promover una fermentación adecuada. La rápida remoción del aire es necesaria para prevenir el desarrollo de bacterias aeróbicas, hongos y levaduras. Una vez que el aire es removido del silaje, las bacterias anaeróbicas producen compuestos como el ácido láctico, los cuales reducen el pH del silaje. Esta disminución en el pH es la que permite la conservación del forraje.
Varias prácticas de manejo son importantes a considerar para lograr conservar silajes de alta calidad. Muchas de estas prácticas permiten eliminar el aire rápidamente del material ensilado.
1) Cuchillas de corte afiladas: el correcto estado de las cuchillas previene el deshilachado del material verde, resultando en un picado más uniforme. Esto permite obtener los máximos niveles de compactación, buena fermentación y un tamaño de partícula adecuado para prevenir problemas nutricionales en los animales.
2) Porcentaje de MS al momento de cosecha: Un contenido de humedad adecuado debería estar en el rango de 60 a 65 % (35 a 40 % MS). Silos que son confeccionados con material verde muy húmedo resultan en una fermentación del tipo butírica, lo que reduce la palatabilidad del silaje y el consumo. Silos que son confeccionados con material verde muy seco tendrán mas espacios con aire y de mayor tamaño que resultará en una fermentación pobre y en menor concentración de los ácidos que los animales utilizan para producir leche y carne.
Para determinar el contenido de humedad se ha utilizado la “línea de leche”. El maíz para silaje debería ser cosechado entre 1/2 o 2/3 línea a de leche. Cosechar el maíz en madures fisiológica (capa negra) resultará en mayor cantidad de granos que atravesarán todo el tracto digestivo del animal sin ser aprovechados y el aumento de peso o la producción de leche se verán disminuidos.
El contenido de material seca puede ser también medido utilizando un microondas. Para realizar una estimación a campo también se puede seguir la siguiente metodología:
Aprete en su mano material cosechado tan fuerte como pueda durante 90 segundos.
Libere el material y si la cúmulo de material en forma bola se expande lentamente y no aparece liquido en su mano el material contiene entre 30 a 40% de material seca.
3) Tamaño de partícula: El maíz necesita ser cortado en partículas lo suficientemente pequeñas para lograr un buen compactado del silo, una rápida eliminación del aire y una buena fermentación. Al mismo tiempo el tamaño debe ser el adecuado para promover un buen masticado del material por parte de los animales. Por lo tanto el tamaño de picado deberá cumplir con estas dos premisas.
El silaje de maíz debería tener un tamaño de partícula de aproximadamente 2 cm.
4) Rápido llenado del silo: El llenado debe ser lo más rápido posible para eliminar el aire en forma eficiente.
5) Compactar: Silos bien compactados fermentan rápidamente y tendrán menor concentración de hongos y levaduras que silos menos compactados. Compactar ayuda a disminuir los espacios de aire y resulta en una mayor producción de los ácidos que los animales utilizan para producción de carne y leche. Cuando crea que ha terminado de compactar, compacte aun más.
6) Tape los silos inmediatamente después de terminar su confección: Los silos deben ser tapados con coberturas plásticas y sujetadas con cubiertas en desuso. Silos que no son tapados resultan en altas pérdidas de material y de nutrientes.
7) Permita una fermentación de 3 a 4 semanas antes de consumirlo: Silos sin fermentar contienen altos niveles de azúcares solubles y pueden causar problemas en los animales. Hacer una transición gradual en la alimentación de los animales con silajes o complementar los mismos con henos permitirá evitar problemas en los animales.

